lunes, 2 de agosto de 2010

Sentido al sentir


Quizás tu mirada no decía lo que otros creían, quizás esos ojos necesitaban de otra mirada que comprenda.
Convertir los instantes en momentos largos y placenteros es lo que provoca una vida que merece ser vivida.
Podemos creer y sentir muchas cosas, pero la realidad no es una sola y lo que en nosotros crece, muere y busca vida día a día, es la realidad.
Sueños cumplidos, momentos necesarios para seguir adelante y sentir que todo está en su curso, que todo va por buen camino. Su duración, quién sabe, la decisión está en tomar una opción y vivirla o simplemente dejarse llevar, sentir y sobre todas las cosas, vivir.
Una mirada puede movilizar más de un pensamiento, más de una creencia. Las modificaciones son varias, pero los sentimientos siempre son los mismos.
Un lugar que me lleno de vida, de pensamientos y sentimientos necesarios para seguir adelante y que llegaron para quedarse.
Las lágrimas no suelen ser en vano, el dolor por algo llega… para fortalecer, tal vez, o para que a la hora de tomar la decisión de vivir, te sucedan hechos que demuestren que la elección fue hecha correctamente.
Creemos que la oportunidad es una sola, nos apuramos, corremos, nos jugamos y no nos detenemos a pensar ni un segundo. La jugada está realizada pero el cambio puede llegar y lo que en algún momento pudo haber sido tiempo perdido, luego puede ser ganado, lo que en algún momento lastimó, puede fortalecer.
Instantes que se graban en nuestra memoria como fotografías, miradas, sonrisas, experiencias que llegan para quedar guardadas en ese latido fuerte, en esa aceleración de respiración que nos demuestra que estamos vivos y que por sobre todas las cosas, aún podemos amar.
Momentos que fortalecen, que nacen y que perduran en un instante eterno.

sábado, 17 de julio de 2010

Creciendo en un anhelo


Desde un espacio vacío hacia otro espacio inocuo... minutos, lapsus, momentos que no se explican en su paso, en cada minuto que muere y deja un momento vivido quizás no recordado, quizás no disfrutado... quizás no vivido.
Detrás de una imagen que otros ven, uno mira, uno siente, uno busca, uno reconoce.
Un minuto muere y otro comienza, momento a momento las alas se comenzarán a abrir y aquella mariposa que sólo reposaba, comenzará a vivir sus últimas horas de aquello que aún se considera como único estado de existencia, la vida.
Observar, seguir, no detenerse, transitar y quizás pensar al mismo momento de vivir, disfrutar y sentir, vivir para seguir viviendo o vivir para morir, pero ser luz y color, fuerza y brillo.
Vuelo y armonía, así la mariposa cerró sus alas para dejar su mirada en la gota de la primera lluvia de verano que mojaba aquella rosa en la que creció y en la que por un día amo, en la que por un día fue una mariposa.

jueves, 27 de mayo de 2010

Me recibí: ¿Y ahora qué?

Terminar el secundario es un paso muy importante a la hora de crecer, luego llegan las elecciones: “¿Qué estudiar? ¿Qué es lo que quiero para mi futuro?”. A veces la decisión está tomada de ante mano, y otras tantas, todo se decide sobre la marcha del inicio de una nueva etapa. También se unen otras decisiones o complicaciones: tener que irse de la ciudad porque esa carrera no está en Mar del Plata o tener que conformarse con una que esté en la ciudad y que con el tiempo logre cubrir las expectativas, o el hecho de poder invertir en una carrera que sólo se dicta en una universidad privada o en un instituto.
Concluida la elección los años comienzan a transcurrir, lo elegido comienza a satisfacer nuestros sueños, y algunas personas quedan en el camino en busca de otra opción, o con la imposibilidad de no poder cumplir con la cursada a pesar de sentir que ese puede ser el futuro.
La pasión, la perseverancia, el apoyo del entorno, permiten que se llegue a la meta. Concluir una carrera, alcanzar un título y luego de esto, emprender la verdadera lucha: conseguir un puesto laboral gracias al cual poder vivir de lo que uno eligió para su futuro.

El futuro ya llegó
Un sobrevuelo por algunas de las carreras más comunes de la ciudad, reveló que la mayoría de los estudiantes creen que cuando se reciban no van a poder asegurar su futuro a través de su profesión. Este es el caso de Jeremías Canedo, estudiante de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Mar del Plata. En referencia a la falta de “dinamismo” entre lo que significa salir de la facultad y empezar a trabajar, él afirmó que “esta ciudad no contribuye en nada con el tema de terminar de estudiar y tener empleo”.
Desde el punto de vista del Periodismo, por otro lado, conseguir trabajo de ello no es sólo difícil en Mar del Plata. A pesar de eso, algunos egresados sostienen que la posibilidad de ingresar a los medios de comunicación depende del esfuerzo personal de cada uno. Con respecto a esto, Cristian Hurtado, egresado de Periodismo Deportivo del Instituto Superior DeporTEA, tiene una mirada más positiva, ya que sostuvo que a pesar de que se cree que “con el correr del tiempo y la gran cantidad de nuevos periodistas cada vez va a ser más difícil conseguir trabajo en esta rama, está en uno mismo golpear todas las puertas posibles”.
Mar del Plata se caracteriza por ser una ciudad turística y una de las razones por las cuales se la posiciona de esa forma, es su amplia oferta hotelera. Florencia Tossutti, por ejemplo, es técnica superior en Hotelería y estudiante de Licenciatura en Hotelería por internet. Se recibió en el 2008 y debido a que aún no pudo conseguir un trabajo relacionado a su profesión, lleva adelante un microemprendimiento culinario y trabaja en un call center.
Por su parte, otra carrera masiva y “popular” que sufre complicaciones a la hora de ofrecer a sus egresados un puesto laboral en el que puedan demostrar lo aprendido, es Educación Física. Florencia López Ezcurra, Vicepresidente del Centro de Estudiantes (CEPEF) y estudiante del último año, planteó que los chicos que se reciben deben contar con un “contacto sí o sí”, o realizar “cursos que cuestan mucha plata para poder sumar centésimas de puntos y competir con los profesores de mayor trayectoria”.
Además, López Ezcurra manifestó que “no es sólo una problemática de Educación Física, sino que se extiende a cualquier carrera de formación docente”. Esto sucede también en el caso de la Licenciatura en Ciencias Económicas. Mariano Portela, estudiante de esa carrera, dijo que hace tiempo que intenta “verle la salida laboral en Mar del Plata y raras veces se encuentra una respuesta útil”. Por ello, justifica: “Muchos se dedican a la docencia o están en Buenos Aires o en el exterior, buscando lo que una ciudad más pequeña que Capital Federal no les puede brindar”.
En el último punto de ejemplificación se encuentra la controvertida Sociología, reabierta en 2007 luego de que fuera cerrada durante la última dictadura militar. Según una estudiante del tercer año, “como en cualquier carrera humanista es muy difícil insertarse en el ámbito laboral, ya que llegar a ser empleado estatal requiere suerte, contactos, un buen currículum o muchos años de espera”. Si el egresado está interesado en realizar su propia investigación, por ejemplo, “supone una inversión de tiempo y económica para estar más aventajado en el mercado laboral, por lo que los recién egresados terminan compitiendo por cargos o haciendo tareas ad honorem”.
El futuro no se ve fácil para ningún egresado pero la perseverancia y la pasión que cada uno tenga en las carreras abrirán puertas. En cada egresado está el momento de un cambio y la posibilidad de encontrar la oportunidad de conseguir una ciudad que abra más posibilidades a las nuevas mentes que estudiaron para formar un país mejor.

sábado, 1 de mayo de 2010

"Quiero que te quedés para siempre en mi mente y que me vuelvas a vivir..."


Con un corazón que no dejaba de golpearle el pecho, la joven decidió seguir adelante, decidió aceptar que una vez más debía empezar. Nada de lo vivido había sido en vano, con su mirada distante, con sus ojos llenos de lágrimas, comprendía que no todo lo que ella soñaba podía cumplirse fácilmente y que una vez más se sentiría olvidada, una vez más sentiría que no la observaron y sintieron como realmente debían haberlo hecho.
Una vez más sentía el dolor que provoca la desilusión, la desesperanza en que todo pueda cambiar para que ella por un momento pueda sentirse cómoda en el lugar que eligió para transitar parte de su vida.
Sólo escuchaba y sentía golpes fuertes, no eran nada más y nada menos que los latidos internos que se mezclaban con tristeza y certezas. Confirmaciones de saber que tarde o temprano todo lo malo iba a ocurrir. Sabía que la historia se repetiría, pero también sabía que su fortaleza sería aún más fuerte y que la nueva situación que se le presentaba, tan parecida a las de su pasado, no lograrían derribarla.
Sus días se tornaron inconstantes, solitarios a cada instante, a pesar de estar rodeada de gente, sus manos no alcanzaban a percibirlo.
Abrazos que llegaban sin motivo alguno, daban a ella la esperanza y la certeza de que nada estaba totalmente perdido, que aún existía gente que se había tomado el tiempo de conocerla, aceptarla, el tiempo de creer en ella.
Por esa gente decidió seguir adelante, por el corazón que le golpeaba el pecho, por saber que nunca había engañado y por saber que debía conseguir sus sueños. Quería alcanzar el estado de felicidad que encontraba a la hora de soñar, quería y deseaba solo equilibrio.
Cansada de despertar desilusionada, harta de ser feliz sólo en sus sueños, decidió caminar por el costado del camino que había elegido, mirando todo desde una óptica diferente. Siguió adelante y comprendió que nunca iba a estar sola, quienes la habían abrazado, le habían dado la cuota necesaria para seguir adelante.
Ella no estaba sola, aún recordaba cada momento de felicidad vivido, y sabía que vendrían muchos más.
Aunque nunca se supo si realmente fue feliz, si realmente la gente logró aceptar sus inconstantes estados, ella encontró el verdadero significado de la amistad y del amor en su vida. Descubrió que todo lo que había hecho no había sido en vano.
Siguió, porque tarde o temprano quienes la juzgaron la amaron, aunque ya era tarde para darle el abrazo que ella había necesitado, o esa credibilidad. Sólo dudaron y perdieron el tiempo de poder conocer a alguien que de alguna manera u otra marcó y marcará sus vidas.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Aun seguimos diciendo: "Nunca más"


La dictadura no tuvo herederos pero sí heredamos un país arrasado, una deuda externa que en 1975 sumaba menos de 8 mil millones de dólares y que en ese proceso se multiplicó hasta sumar 45 mil millones de dólares. La industria argentina fue desmantelada, la mano de obra industrial cayó en un 40%, cerca de un millón y medio de personas perdieron su fuente de trabajo. Un 10% de la población sobrevivieron hacinados en viviendas inhabitables. La mortalidad infantil trepó en algunas provincias hasta el 258 por mil, los analfabetos sumaban 3.276.000, la deserción escolar alcanzó a más del 40% en provincias. Un centenar de argentinos que fueron víctimas del suicidio o la invalides luego de haber participado de la Guerra en las Islas Malvinas. Hubo quema de libros, se suspendieron a escritores como Freud, García Lorca, Gorki, Rodolfo Walsh, Bayer, Vargas Llosa y hombres de letras pagaron con la desaparición.
30 mil ciudadanos desaparecidos.
“Los desaparecieron, no desaparecieron”.

jueves, 21 de enero de 2010


Dichoso el árbol
que es apenas sensitivo
y más la piedra dura
porque esa ya no siente
pues no hay dolor más
grande
que el dolor de ser
vivo.
Ni mayor pesadumbre que
la vida consciente.
Ser, y no saber nada
y ser
sin rumbo cierto.
Y el temor de haber sido
y un futuro terror...
Y el espanto seguro
de estar mañana
muerto
y sufrir por la vida y por
la sombra y por lo que no
conocemos
y apenas sospechamos
y la carne que tienta con
sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda
con
sus fúnebres racimos
y no saber a donde vamos
ni de donde venimos...


Rubén Dario.

domingo, 17 de enero de 2010

Creer detenerse.


Pensar en todo lo que ocurre y ocurrió, me detiene en un tiempo que puede parar para mí, pero no para mi alrededor. El “tic-tac” nunca se detiene, el presente transcurre y aunque mi cabeza parezca detenerse por un minuto, en realidad nunca deja de pensar, de transitar.
¿Realmente se puede poner la mente en blanco? , dejar de pensar cómo podría haber sido todo si uno no hubiera actuado como actuó, o cómo se encuentran ciertas personas, o que pasará más adelante o si realmente todo lo vivido vale la pena.
Tratar de encontrar lo correcto para uno y para otros y que, simplemente, luego uno este estancado en una falta de felicidad o en un sentimiento insatisfecho por no entender que es lo qué quieren los demás, qué es lo que puede pasar o dónde esta mi libertad. “ La libertad de uno termina donde empiezan los derechos del otro”, ¿Cuál es mi libertad si no entiendo los derechos del otros?, si al parecer deberían ser los mismos pero no lo son.
Siempre preguntas y nunca respuestas, respuestas necesarias que suelen encontrarse y que terminan siendo pobres a la hora deseguir adelante y seguir viviendo. Al aparecer nos damos cuenta que hay cosas más importantes y que cada persona siente cosas diferentes, lo que hace que cada respuesta cambie y nunca sea unificada.
Sentimientos que suelen dar felicidad, suelen transformarse en tristeza, ¿Cómo entender?, ¿cómo tratar de aceptar?.
La vida es encontrar respuestas, búsqueda de felicidad o bienestar, mientras tratamos de encontrar esos estados, el tiempo transcurre y quizás morimos sin saber si en algún momento lo conseguimos.
No ser entendido, no ser aceptado, llega a hacer de cada minuto, un instante incierto, un minuto olvidado y hasta puede llegar a ser perdido, cada segundo va muriendo, el tiempo pasa y nosotros aceptamos sus retos. Dejamos que él haga de nosotros lo que quiera y nunca lo podemos dominar, él nos domina dejando atrás nuestras vidas, haciendo de nosotros un pasado constante. Futuros que tardan en llegar y que inevitablemente serán el resultado de nuestro pasado y presente. “Cada uno es artífice de su propio destino”, a veces es bueno pensar un segundo antes de actuar.